Por qué Trump “traicionó” a los kurdos en Siria y qué consecuencias tiene esto para Medio Oriente

Por qué Trump “traicionó” a los kurdos en Siria y qué consecuencias tiene esto para Medio Oriente

Donald Trump ha anunciado el retiro de las tropas estadounidenses del norte de Siria, en vísperas de la operación militar que está preparando Turquía contra las milicias kurdas en ese país.

Esta decisión, interpretada por algunos como una “traición”, muestra un cambio drástico de la política exterior estadounidense en Siria.

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), milicia kurda que controla gran parte del noreste de Siria, ha acusado a Estados Unidos de “apuñalarlos por la espalda“.

“Había garantías para que EE.UU. no permitiera ninguna operación militar turca en la región”, afirmó el portavoz de las FDS, Kino Gabriel, en una entrevista con al Hadath TV.

Hasta el momento, las Fuerzas Democráticas Sirias han sido uno de los principales aliados de Trump en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico en la zona.

Pero a Turquía nunca le ha gustado esta alianza.

“Es imposible que continuemos tolerando las amenazas de estos grupos terroristas”, declaró el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, este lunes.

Por qué EE.UU. ha “abandonado” a las milicias kurdas

Turquía ha intentado por muchos años ponerle fin a la alianza entre EE.UU. y los combatientes kurdos.

El retiro de las tropas que se encontraban estacionadas en la región parece indicar que finalmente lo está logrando.

El anuncio de Trump ha sido ampliamente criticado, incluso por destacados miembros del Partido Republicano, porque va en contra de las recomendaciones del Pentágono y del Departamento de Estado que consideran importante mantener una pequeña presencia de tropas en el norte de Siria para ayudar en la lucha contra Estado Islámico.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, escribió en un comunicado que una salida precipitada de las fuerzas de EE.UU. de Siria “solo beneficiará a Rusia, Irán y el régimen de Assad”.

Urjo al presidente ejercitar el liderazgo estadounidense para mantener unida nuestra coalición multinacional para derrotar a EI y evitar un conflicto importante entre nuestro aliado de la OTAN, Turquía, y nuestros socios locales en Siria en la lucha contra el terrorismo”.

Pero Trump se defendió en una serie de tuits, publicados este lunes, en los que dice que es tiempo de que EE.UU. se salga de esta “ridícula e interminable guerra”.

Y también ha lanzado una advertencia a Turquía, al escribir: “(…) Si Turquía hace algo que, en mi grandiosa e inigualable sabiduría, considere extralimitado, destruiré por completo su economía”.

En diciembre, el presidente estadounidense sugirió la retirada completa de las fuerzas de su país en Siria, pero se retractó después de recibir una respuesta bastante dura por parte del Pentágono y la comunidad internacional.

Para Manuel Martorell, periodista experto en la cuestión kurda y autor del libro “Kurdos”, Estados Unidos nunca apoyó a los kurdos de Siria por razones de carácter humanitario o de respeto a sus derechos culturales y políticos.

“Ellos solamente necesitaban un factor que les ayudara a derrotar a Estado Islámico sin tener que intervenir con tropas terrestres, algo que ningún país quería hacer”, señala.

Estados Unidos ha hecho como siempre, ha respondido a sus intereses estratégicos”.

Martorell opina que Erdogan está chantajeando a EE.UU. y a la Unión Europea.

“Erdogan le dice a Trump: ‘Si no aceptas la estrategia que yo quiero implementar en el norte de Siria, me pondré en manos de Rusia’, y EE.UU. prefiere mantener la alianza con Turquía que seguir apoyando de forma honrosa al pueblo kurdo”, añade.

Las posibles consecuencias de una operación militar turca

Expertos temen que la intervención militar turca desate una crisis humanitaria y favorezca un resurgimiento de Estado Islámico.

El autor de “Kurdos” considera que Estados Unidos está cometiendo “otro” error.

“Turquía no va a introducir estabilidad en la zona. No es la primera vez que ellos invaden partes de Kurdistán”, afirma Martorell evocando Afrín, una región en el norte de Siria invadida por el ejército turco en enero de 2018.

“Afrín fue durante toda la crisis siria el lugar más tranquilo de Siria, hasta que llegó Turquía. Desde entonces, la región se ha convertido en un caos. La intervención turca ha provocado el desplazamiento de 300 mil personas que ahora viven en campos de refugiados al norte de Alepo. Igualmente todos los días hay reportes que denuncian graves violaciones de derechos humanos en la zona”.

“Lo que pasó en Afrín se va a repetir en el norte de Siria. Se reabrirá una guerra que ya estaba acabando y esto provocará un terrible desastre humanitario. Tal vez millones de personas van a tener que salir huyendo por la frontera con Irak”.

Según Jonathan Marcus, corresponsal de Seguridad y Defensa de la BBC, “los kurdos pueden verse obligados a buscar un acuerdo con el gobierno sirio”.

“El caos potencial podría facilitar un resurgimiento de Estado Islámico. De hecho, la retirada de las fuerzas estadounidenses en la zona fronteriza puede ser una señal de una futura retirada total de las tropas en Siria, algo que Trump siempre ha querido”.

Para Marcus, esta decisión “marca una traición de Washington para con sus aliados kurdos, una traición que muchos otros países de la región recibirán con alarma”.

“Tanto los sauditas como los israelíes se están dando cuenta de que la retórica de Trump casi nunca coincide con sus acciones”.

¿Quiénes son los kurdos?

El pueblo kurdo es la minoría étnica sin Estado propio más importante de Medio Oriente. Su población se calcula entre 25 y 35 millones de personas que viven en una región montañosa cuyo territorio está repartido entre cuatro países: Turquía, Irak, Irán y Siria, y un pequeño enclave en Armenia.

Es un pueblo unido por una lengua propia y una cultura milenaria. La mayoría de los kurdos son musulmanes sunitas, pero muchos siguen otras religiones y creencias.

Desde principios del siglo XX muchos kurdos sueñan con el reconocimiento del Kurdistán como nación propia.

Pero cuando se firmó el tratado de Lausana, Suiza, que estableció las fronteras de la Turquía moderna, no se consideró la formación de un estado kurdo, y desde entonces cualquier intento de crear un estado independiente ha sido violentamente reprimido.

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