Científicos descubren la primera cepa nueva de VIH en casi veinte años

Científicos descubren la primera cepa nueva de VIH en casi veinte años

Desde que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se descubrió por primera vez en los Estados Unidos hace casi cuatro décadas, se han identificado varias cepas, lo que permite a los médicos adaptar mejor las pruebas de diagnóstico y los tratamientos farmacológicos.

Ahora, por primera vez en 19 años, se ha descubierto y nombrado un nuevo tipo de VIH, el subtipo L del Grupo VIH-1 M, gracias a los investigadores de los Laboratorios Abbott y la Universidad de Missouri, Kansas City. La cepa recién revelada, discutida en la edición del miércoles 6 de noviembre de la revista Journal of Acquired Immun Deficiency Syndromes, pertenece a la misma familia de subtipos que causó la devastadora pandemia mundial.

Científicos como Mary Rodgers de Abbott, coautora del informe, dicen que es crucial comprender y estudiar las diversas cepas para garantizar que las pruebas del virus sean precisas. «Puede ser un verdadero desafío para las pruebas de diagnóstico», dijo recientemente en una entrevista para la agencia CNN. Su laboratorio ha analizado más del 60% del suministro mundial de sangre. Siempre están buscando nuevos tipos de VIH para poder «detectarlo con precisión, sin importar dónde se encuentre en el mundo».

Pero eso no debería ser preocupante para el paciente promedio, dijo el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, al medio de comunicación. «En realidad no hay que tener miedo ni entrar en pánico», dijo el doctor Fauci, quien no participó en el estudio. «No mucha gente está infectada con esto. Esto es un caso atípico».

Para ser declarado oficialmente un subtipo, los investigadores necesitaban al menos tres casos probados del subtipo L. Los dos primeros fueron identificados en la República Democrática del Congo en 1983 y 1990. El tercer caso sospechoso también fue extraído del Congo en 2001, pero no fue lo suficientemente similar a las muestras anteriores para estar seguros, y las pruebas genómicas exhaustivas no eran tan accesibles hace una década como lo son hoy.

Los investigadores pasaron años desarrollando nuevas técnicas para rastrear la muestra. Rodgers lo describió como «buscando una aguja en un pajar». Los médicos aún no saben cómo esta cepa difiere de cómo se manifiestan otros en el cuerpo, pero confían en que los tratamientos farmacológicos actuales también serán efectivos en el subtipo L

«La enseñanza que debemos sacar de este tipo de descubrimientos es estar conscientes de que para terminar con esta enfermedad letal que el VIH representa para toda la humanidad, hay que entender que este virus está continuamente cambiando, por lo que se hace indispensable apelar a todo nuestro arsenal tecnológico y recursos para monitorear su evolución», escribió la coautora del estudio, la Dra. Carole McArthur de la Universidad de Missouri en un comunicado de prensa.

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 38 millones de personas en todo el mundo viven con el VIH, más de dos tercios de los cuales se encuentran en África. Los nuevos casos de VIH han caído más del 37% en casi dos décadas, pero ONUSIDA estima que el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), la enfermedad en etapa más avanzada causada por el VIH, cobró la vida de un millón de personas en 2018.

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