La ola de rumores que desató en Ciudad de México el temor a saqueos por el “gasolinazo” e hizo que miles de comercios cerraran

La ola de rumores que desató en Ciudad de México el temor a saqueos por el “gasolinazo” e hizo que miles de comercios cerraran

_93271049_saqueoEl mensaje llegó a un chat de vecinos de la delegación Azcapotzalco, en el norte de Ciudad de México. “¡Alerta roja!”, empezaba el texto.
“Cierren locales, tiendas, mercados, papelerías, etc. ¡Las están asaltando! Tipos vestidos de negro, encapuchados y con motos están pasando a robar a mano armada”, seguía.
Los que recibieron el mensaje no pudieron verificar su veracidad, pero la mayoría decidió encerrarse en casa.
En pocos minutos cerraron decenas de negocios de la colonia Nueva Santa María, un tranquilo barrio de clase media de la capital mexicana.
Estaban muy asustados, le dice a BBC Mundo la encargada de una tortillería.
“Me llegaron fotos al celular de gente robando. Mi hermano habló para que cerrara pronto”, dice.
Por la noche se supo la verdad: sólo hubo problemas en una tienda de una colonia vecina.
Pero el mensaje, y otros parecidos que se difundieron a lo largo del miércoles 4 de enero en redes sociales, provocaron una ola de miedo en la zona.
Lo mismo ocurrió en casi toda Ciudad de México, a raíz de las manifestaciones, protestas y saqueos aislados que ha habido en los últimos días por la desregulación del precio de los combustibles automotores dispuesta por el gobierno de Enrique Peña Nieto.
La impopular medida, que entró en vigencia con el año nuevo, supone incrementos en el costo de la gasolina de hasta un 20%.
El miércoles la capital mexicana sufrió una inédita jornada de rumores y falsas noticias, combinadas con saqueos en una veintena de comercios.
Unos 20.000 negocios cerraron por miedo a la violencia, según Humberto Lozano, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco).
“No tenían por qué haber cerrado porque no había un caso real de riesgo”, explica.
Las pérdidas por suspender las actividades fue de 52 millones de pesos en un día, unos US$ 2,5 millones.
Más de 500 personas fueron detenidas en todo el país, 76 en la capital y el resto en municipios conurbados del Estado de México, según datos oficiales.
“Gasolinazo”
En otros lugares como Jalisco y Chihuahua se difundieron mensajes falsos por redes sociales, así como en grupos de conversación de periodistas y organizaciones civiles.
Incluso en el Estado de México se difundieron rumores sobre ataques de grupos armados y el establecimiento de toque de queda. El gobierno estatal desmintió las versiones.
Sin embargo, el caso que más llamó la atención fue Ciudad de México, donde incluso algunos mensajes mencionaron falsos ataques de militares vestidos de civil.
El secretario de Seguridad Pública, Hiram Almeida, dijo que se detectaron 205 cuentas de Twitter de donde partieron los rumores sobre saqueos.
La Policía Cibernética encontró, además, 1.501 mensajes distintos que fomentaban las agresiones. Una de las etiquetas para estos comentarios era #SaqueaUnWalmart.
Los mensajes “sólo buscan generar desestabilización y crear crisis en la sociedad”, dijo Almeida.
El impacto se sintió en las calles. Cientos de usuarios de Facebook difundieron imágenes de negocios cerrados en sus barrios.
Muchos contaron que fueron desalojados de cines, centros comerciales o restaurantes.
Otros se quejaron porque rutas de transporte público suspendieron el servicio, especialmente en municipios vecinos a la capital.
En el Centro Histórico, donde se encuentra Palacio Nacional, el rumor de un ataque provocó que en minutos decenas de negocios cerraran precipitadamente las puertas.
“Sean sensibles”
En medio de la ola de rumores y miedo la Iglesia Católica pidió al gobierno “sensibilidad” y dar marcha atrás al aumento en el precio de la gasolina, el origen de las protestas.
La solicitud fue planteada por Alfonso Miranda, secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el máximo órgano de gobierno de la iglesia en el país.
“Exhortamos a las autoridades civiles a reconsiderar seriamente -dado el contexto nacional y las variables internacionales- esta medida, que afecta a todo nuestro país, especialmente a los más pobres”, señaló.
Algunos fueron más allá, como la Asociación Nacional de Tiendas Departamentales (ANTAD), que agrupa a las principales cadenas comerciales del país.
“Necesitamos la intervención federal, si es necesario del Ejército porque esto está fuera de control”, dijo el director de relaciones del organismo, Manuel Cardona, a Televisa.
Mientras, la Secretaría de Gobernación y el Gobierno de Ciudad de México advirtieron que habrá “cero tolerancia” a los saqueos.
A pesar de la advertencia los rumores y los saqueos siguieron el jueves 5 de enero.
En Nuevo León, en el noreste del país, decenas de centros comerciales cerraron sus puertas en la capital, Monterrey, y municipios cercanos.
Y en la delegación Iztapalapa, al oriente de Ciudad de México, una sucursal de la cadena comercial Walmart fue robada.
Miedo en las calles
En la última década han ocurrido saqueos de comercios en Ciudad de México, especialmente durante protestas en las que participan grupos de anarquistas.
Pero una jornada de rumores y miedo desde las redes sociales no se había visto hasta ahora.
Sobre todo en lugares como la colonia Nueva Santa María, donde muchos de los vecinos son ancianos y profesionales
“Tengo muchos años viviendo aquí y nunca había sentido ese miedo”, le dice a BBC Mundo una mujer jubilada.
“Ayer no salí para nada, me dijeron que me encerrara en la casa. Hoy me animé porque necesito comida pero, ¿y si se pone peor?”.

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